4/7/08

"El incidente" (M. Night Shyamalan, 2008)

En las películas de M. Night Shyamalan los personajes susurran con frecuencia. En las películas de M. Night Shyamalan se suelen oír confesiones. En las películas de M. Night Shymalan abundan los silencios, las penumbras, el chirriar de las puertas, el sonido del viento. Todas las películas de M. Night Shyamalan son melodramas que, de forma personalísima, se visten con hechuras de cine fantástico. Sucedía en "El sexto sentido", cuyo diálogo más memorable unía a los personajes del niño, la madre y la fallecida abuela en el interior de un coche empañado de lágrimas; en "Señales", por ejemplo, la invasión alienígena era el pretexto para contar la crisis de fe de un hombre que acababa de enviudar. Y vuelve a suceder en "El incidente", donde una situación de horror cicatriza las heridas de una relación tambaleante. Por eso, la secuencia que cierra el film es un pegote innecesario que ni siquiera resulta simpático al remedar uno de los clichés más típicos del cine fantástico: la película acaba antes de esa secuencia, con un abrazo.

Un cine en el que se susurra, se confiesa y se valora el silencio en una época en la que el espectador parece haber sido educado en el grito y en el frenesí debe extrañar por fuerza, por no decir molestar. Con ecos de "La invasión de los ladrones de cuerpos", "La noche de los muertos vivientes" y, desde luego, "Los pájaros" (la ecuación naturaleza más apocalipsis bajo la forma de un relato inconcluso fue una de las aportaciones más grandes del grandísimo Hitchcock), M. Night Shyamalan firma la que es su mejor película en años.

No hay comentarios: